Digital Twins for the Protection of UNESCO Architectural

Digital Twins for the Protection of UNESCO Architectural

Que un lugar sea declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO puede hacerlo más conocido, pero para la gente que vive cerca y lo cuida, la cosa no siempre es tan sencilla. Con tanta atención, el sitio empieza a cambiar, llega mucho más turismo y, muchas veces, el saber de la comunidad queda fuera de las decisiones.

Hoy en día, la investigación más importante ya no se hace desde una sola disciplina, sino trabajando en equipo y colaborando entre instituciones. Con esa idea, la Universidad de Carleton (Canadá) y la Universidad del Azuay se han unido para desarrollar la Cátedra UNESCO sobre gemelos digitales aplicados a la conservación del patrimonio cultural de la humanidad.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de una red internacional de investigadores e instituciones, y busca impulsar el uso de gemelos digitales para enfrentar los retos que implica conservar sitios patrimoniales. Además, apuesta por integrar enfoques relacionados con la acción climática y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Pero, ¿Qué son los gemelos digitales? Los gemelos digitales permiten crear réplicas virtuales de edificios históricos, combinando datos en tiempo real sobre la calidad del aire, condiciones meteorológicas y otros factores ambientales. Estos modelos avanzados no solo monitorizan el estado actual de las estructuras, sino que también predicen su deterioro futuro, permitiendo intervenciones preventivas en lugar de reactivas.

El sistema desarrollado en Génova integra sensores IoT de Libelium junto con tecnología satelital y algoritmos predictivos para ofrecer una visión detallada del estado de los edificios históricos.

En el caso del patrimonio, esta tecnología ayuda a cuidar mejor los sitios, ya que permite hacer mantenimiento más preciso, monitorear de forma constante y adelantarse a procesos de deterioro antes de que sean graves.

Desde la Cátedra UNESCO se plantea, además, que los gemelos digitales van más allá de lo técnico. No son solo una copia digital del patrimonio, sino una forma de reflejar valores compartidos: cómo se genera y se comparte el conocimiento, cómo participan las comunidades y cómo se construye el significado del patrimonio para las próximas generaciones.

El patrimonio no es solo algo del pasado. También se define por las decisiones que tomamos hoy, y esas decisiones marcarán cómo será entendido y valorado en el futuro. En este camino, la inteligencia artificial será una aliada clave para ampliar las formas de representar y analizar el patrimonio, siempre teniendo en cuenta los aspectos éticos y la responsabilidad que tenemos como sociedad.