Leer para comprender el mundo: el sentido del libro en su día internacional
El 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, una fecha instaurada para promover la lectura, fortalecer la industria editorial y proteger la propiedad intelectual a través del derecho de autor. Esta conmemoración coincide con la muerte de tres figuras fundamentales de la literatura universal: William Shakespeare, Inca Garcilaso de la Vega y Miguel de Cervantes, cuyas obras han marcado profundamente la historia cultural de Occidente y América.
En el marco de esta fecha, Cristóbal Zapata, editor de la Casa Editora de la Universidad del Azuay, reflexiona sobre el valor simbólico y transformador del libro. Para Zapata, el libro es mucho más que un objeto físico: es un “puente”, un “túnel” y un “caleidoscopio” que permite a los lectores viajar por el tiempo y el espacio sin moverse de su lugar. A través de la lectura, es posible habitar otras realidades, explorar diversas culturas y conectar con una multiplicidad de experiencias humanas.
Asimismo, destaca que el acto de leer ofrece una pausa frente al ruido cotidiano —marcado por la prisa, la tecnología y las redes sociales—, brindando un espacio íntimo de conexión con uno mismo. En ese silencio, el lector puede reconocer sus emociones, deseos y recuerdos, e incluso encontrar respuestas a inquietudes personales. La lectura, señala, no solo desconecta momentáneamente del entorno, sino que también permite regresar a la realidad con una mirada renovada.
Zapata subraya además que los libros tienen la capacidad de transformar la percepción del tiempo y otorgar sentido al caos de la vida diaria. Citando a Alberto Manguel, recuerda que la página impresa brinda coherencia a la realidad y ayuda a ordenar la experiencia humana.
En este contexto, el Día Internacional del Libro invita no solo a celebrar a los grandes autores, sino también a redescubrir el poder de la lectura como una herramienta para comprender el mundo y enriquecer la vida.