El agua, un recurso vital en riesgo que exige acción colectiva
Cada 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de este recurso esencial y los desafíos que enfrenta a nivel global. Según explicó Ana Elizabeth Ochoa, docente de la Universidad del Azuay, esta conmemoración surge a partir de una iniciativa de las Naciones Unidas para generar conciencia sobre la crisis del agua y la necesidad de una gestión sostenible del recurso hídrico.
Ochoa señaló que el agua está estrechamente vinculada con factores climáticos como la precipitación y la temperatura, pero también con aspectos fundamentales como la salud y la seguridad alimentaria. “Hemos vivido ya los efectos de esta problemática con las sequías recientes de 2023 y 2024, así como con eventos de inundaciones que evidencian la vulnerabilidad de nuestros territorios”, indicó.
En este contexto, uno de los principales desafíos que enfrentan las ciudades es el cambio climático, que intensifica fenómenos extremos. A esto se suman limitaciones en la infraestructura hídrica y problemas de contaminación, especialmente por actividades humanas y el crecimiento del turismo en zonas cercanas a fuentes de agua. “La calidad del agua puede verse comprometida si no se toman medidas adecuadas de protección”, advirtió.
Frente a este panorama, la académica destacó iniciativas como el Proyecto SWACH, desarrollado en conjunto con instituciones locales e internacionales, que busca construir estrategias participativas para enfrentar estos retos. Este tipo de propuestas integra a la ciudadanía en soluciones que van desde el monitoreo hasta el uso responsable del recurso.
A nivel individual, Ochoa enfatizó que existen múltiples acciones cotidianas que pueden marcar la diferencia. Reducir el tiempo en la ducha, optimizar el uso de la lavadora, reutilizar agua en actividades domésticas o implementar sistemas de recolección de agua lluvia son algunas de las prácticas recomendadas. “El agua potable es un recurso costoso y limitado, por lo que su uso debe ser consciente”, subrayó.
Finalmente, resaltó el papel clave de los jóvenes y las instituciones educativas en la construcción de una cultura de cuidado ambiental. A través de programas como los “Centinelas SWACH”, estudiantes universitarios trabajan en la educación de escolares y comunidades, promoviendo hábitos responsables y soluciones innovadoras.
El Día Mundial del Agua no solo es una fecha simbólica, sino un llamado urgente a la acción colectiva para proteger un recurso del que depende la vida misma.