Papá ¡Te quiero mucho!
Es común que en las familias existan numerosas muestras de afecto; sin embargo, no todo el cariño que siente un integrante del hogar se expresa de manera verbal. Este comportamiento suele evidenciarse especialmente en los padres, pues, al parecer, la sociedad ha normalizado la idea de que ser hombre limita la expresión abierta de los sentimientos.
El psicólogo Albert Bandura, a través de la teoría del aprendizaje social, señala que las personas aprenden formas de comportamiento y expresión a partir de las generaciones anteriores. Del mismo modo, el docente de la Universidad del Azuay, Fabricio Peralta, añade que, en Latinoamérica, las palabras de afecto suelen ser reemplazadas por otras formas de demostrar cariño, como el apoyo económico, el cuidado y el rol de proveedor del hogar.
Entonces, ¿por qué a muchos padres les cuesta expresar lo que sienten? Según el catedrático, esto se debe, en gran parte, a la idea de que mostrar las emociones es una señal de vulnerabilidad. Durante generaciones, se ha transmitido el mensaje de que los hombres deben ser fuertes, no pueden llorar y deben evitar hablar de sus sentimientos. Como resultado, muchos crecieron creyendo que expresar afecto o mostrarse vulnerables no forma parte de lo que se espera de un varón.
Lo que muchas veces se desconoce es que expresar las emociones trae beneficios tanto para quien las manifiesta como para quien las recibe. La práctica constante de esta acción puede fortalecer los lazos de apoyo y contribuir a resolver algunos conflictos emocionales. Para desarrollar este hábito, el experto recomienda no iniciar con reproches, sino con frases de gratitud como: “Te agradezco por estar aquí” o “Te agradezco por lo que has hecho por mí”.
Este ejercicio puede generar una conexión significativa entre padres e hijos. No obstante, el especialista señala que, en muchos casos, son los hijos quienes deben dar el primer paso, ya que las generaciones anteriores fueron educadas dentro de estructuras culturales que limitaban la expresión abierta del afecto.
En este contexto, la psicoterapia familiar puede ser una herramienta valiosa para fortalecer los vínculos y mejorar las relaciones dentro del hogar. Con frecuencia, estos problemas surgen porque algunos miembros de la familia sienten que no son queridos o valorados, cuando en realidad el afecto se expresa de formas distintas a las que esperan recibir. Por ello, es importante que las familias aprendan a identificar las diferentes maneras de demostrar cariño e, incluso, adapten estas expresiones a las necesidades de cada integrante. Comprender que el afecto puede manifestarse de distintas maneras ayuda a evitar malentendidos y a fortalecer las relaciones familiares.