Una trayectoria que abre fronteras: Juan Diego Cordero y su beca Chevening

Una trayectoria que abre fronteras: Juan Diego Cordero y su beca Chevening

La vida universitaria es más que una formación académica, esta puede convertirse en un punto de partida para construir proyectos que aporten a tus planes a futuro. Esta es la historia de Juan Diego Cordero, un estudiante de la Escuela de Arquitectura en la Universidad del Azuay, que fue seleccionado para una estancia en Reino Unido por la prestigiosa Beca Chevening. Un programa dirigido a profesionales sobresalientes con potencial de liderazgo para cursar una maestría de un año en cualquier universidad británica.

Esta noticia llegó con entusiasmo, después de un largo proceso en el que participaron 109.000 estudiantes de alrededor del mundo. Juan Diego forma parte de los 700 becarios seleccionados, siendo el único cuencano entre todos ellos. Al igual que el sentimiento de satisfacción que sintió luego del esfuerzo y experiencia que ha venido desarrollando durante todos estos años. 

Durante su etapa de estudiante en la Universidad del Azuay, buscaba espacios que le permitieran crecer en su formación académica y que fomentaron su interés en la investigación, la innovación y la participación universitaria. Lugares como el Laboratorio de Investigación de Movilidad Urbana se convirtió en su lugar de aprendizaje, que poco a poco logró despertar su curiosidad por las ciudades y, particularmente, por la movilidad sostenible.

A lo largo de su trayectoria, su liderazgo y participación en eventos internacionales como la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) , distintas ediciones de Forbes 30 Under 30 y ser embajador de Youth for Public Transport (Y4PT) le permitió relacionarse con profesionales y líderes de diferentes países interesados en la movilidad sostenible. Pues esto es exactamente lo que buscan las becas Chevening, jóvenes con capacidades de liderazgo y con la habilidad de construir redes de colaboración. 

Más allá de las aulas, la experiencia también representa la oportunidad de conocer una nueva cultura, su historia, sus ciudades y su diversidad. “Una experiencia internacional no solo transforma la forma en que uno ejerce su profesión, sino también la manera en que entiende el mundo y se relaciona con otras personas y culturas”, reflexiona. 

Su experiencia también deja un mensaje para quienes actualmente cursan una carrera universitaria y sueñan con acceder a oportunidades internacionales.  Muchas de las iniciativas que Juan Diego impulsó comenzaron durante su etapa universitaria, cuando todavía era estudiante. Con el tiempo, esas experiencias se convirtieron en parte de su perfil profesional y contribuyeron a abrir nuevas puertas.