Alfabetizar: mucho más que aprender a leer y escribir

Alfabetizar: mucho más que aprender a leer y escribir

En el Día Internacional de la Alfabetización, es importante reflexionar sobre este proceso y comprender que alfabetizar va mucho más allá de aprender las letras o adquirir la capacidad de leer y escribir.

Claudia Neira, profesora de Escritura y Lectura Académica de la Universidad del Azuay, explica que una alfabetización completa implica desarrollar diferentes habilidades para comunicarse y comprender el mundo. Leer, escribir, hablar y escuchar son parte fundamental de este proceso, que también requiere comprender el significado y las implicaciones del lenguaje.

La lectura, además, cumple un papel esencial en el desarrollo del pensamiento crítico. A través de los distintos niveles de comprensión lectora, las personas no solo reconocen palabras y comprenden información, sino que también pueden establecer relaciones, sacar conclusiones y construir sus propios juicios. señala Neira.

En este sentido, leer no significa únicamente recorrer un texto o encontrar información específica. La lectura comprensiva permite procesar, interpretar y reflexionar sobre aquello que se lee, convirtiéndose en una herramienta fundamental para el aprendizaje y la formación de personas críticas. 

El hábito de leer se construye desde el ejemplo

En un contexto en el que los jóvenes conviven constantemente con videos, redes sociales y nuevos formatos digitales, fomentar el hábito de la lectura representa un desafío que involucra tanto a las instituciones educativas como a las familias.

Para Neira, uno de los principales factores para motivar a niños y jóvenes es el ejemplo. Los hábitos se construyen desde los entornos más cercanos, especialmente desde el hogar, y se fortalecen posteriormente en espacios como las escuelas, los colegios y los grupos sociales.

La tecnología y la inteligencia artificial también plantean nuevos retos para los procesos de lectura y escritura. Frente a la gran cantidad de información disponible, resulta fundamental desarrollar desde edades tempranas la capacidad de distinguir entre diferentes tipos de textos y reconocer cuáles son fuentes de información confiables.

Formar lectores y escritores en la actualidad, por lo tanto, significa acompañar un proceso que comienza desde los primeros años de vida y que se desarrolla de manera progresiva. 

Entrevista Claudia Neira
 
Alfabetización y primeros años de vida

Es importante recordar que aprender a leer y escribir es un proceso que va más allá del momento en que un niño toma un lápiz o reconoce sus primeras palabras.

Juan Fernando Barrazueta, coordinador de la Escuela de Educación Inicial de la Universidad del Azuay, explica que el proceso de alfabetización comienza desde los primeros días de vida, a partir del contacto con la madre, la familia y las personas que acompañan al niño en sus primeras experiencias con el lenguaje.

Antes de aprender a leer y escribir, los niños desarrollan diversas habilidades fundamentales. Entre ellas se encuentra la conciencia fonológica, que les permite identificar, segmentar y manipular los sonidos del habla. A esto se suma el desarrollo del lenguaje oral, mediante el cual incorporan nuevas palabras a su vocabulario, comprenden el contexto en el que se desenvuelven y expresan sus ideas y emociones, indica Barrazueta.

De igual manera, durante esta etapa los niños comienzan a reconocer que los símbolos, las imágenes y las letras presentes en libros, cuentos y otros materiales tienen un significado. 

Aprendizaje a través de cuentos, canciones y juegos

Los cuentos, las canciones y el juego cumplen un papel fundamental en el proceso de alfabetización inicial. A través de los cuentos, los niños pueden reconocer palabras, símbolos y sonidos, mientras desarrollan habilidades que posteriormente les permitirán expresarse de mejor manera.

Por su parte, las canciones contribuyen al desarrollo del lenguaje y permiten a los niños explorar los sonidos, las palabras, las sílabas y la modulación de la voz. El juego, especialmente durante los primeros años de educación, es también una herramienta esencial para desarrollar habilidades como el pensamiento lógico, que servirá de base para futuros aprendizajes.

“En los primeros años, la alfabetización sin el juego no se puede concebir”, señala Barrazueta; el proceso se construye, sobre todo, a través de las experiencias. 

En este Día Internacional de la Alfabetización, la invitación es a acompañar estos procesos con tiempo, experiencias y espacios de aprendizaje que permitan a cada niño descubrir, comprender y construir su relación con el lenguaje.

Entrevista Juan Fernando Barrazueta