Storytelling para presentaciones: cómo usar técnicas de narrativa para tu defensa de proyectos, lecciones o sustentaciones

Storytelling para presentaciones: cómo usar técnicas de narrativa para tu defensa de proyectos, lecciones o sustentaciones

Por lo general, cuando estamos en la universidad pensamos que, al sustentar temas, basta con hacer bonitas diapositivas que tengan información relevante. Sin embargo, en la actualidad podemos ver que lo que de verdad importa es la forma de comunicarse con el público.

El arte de contar historias no es solo para el teatro o para leer cuentos, sino que es una herramienta poderosa desde el punto de vista social, ya que permite que la información sea escuchada, comprendida y preservada en el tiempo. Para nosotros, como estudiantes de la UDA, manejar estas herramientas significa abrirnos paso para conectar con nuestro público objetivo y cumplir la meta que tenemos con cada presentación.

Las exposiciones que regularmente se realizan suelen basarse únicamente en hablar y presentar estadísticas que, muchas veces, llegan a aburrir a quienes nos escuchan. Sin embargo, una exposición con una estructura óptima en cuanto a narración puede ayudarnos a dejar una huella en la audiencia.

Aquí es donde entra nuestra primera estrategia narrativa: la “apertura intrigante”. En lugar de una introducción convencional, se puede comenzar con un dato interesante o una pregunta que invite a reflexionar. De esta manera, se logra captar la atención del público y motivarlo a escuchar con interés para resolver esas dudas o “puntos ciegos” respecto al tema que se va a tratar.

De igual forma, para tener una buena estructura es muy importante la herramienta llamada “aventura intelectual”. En este caso, el proceso que se llevó a cabo y la forma en la que se logró el resultado no se presentan de manera rígida, sino como una serie de dificultades vencidas. Al contar las adversidades enfrentadas durante el proyecto, se transmite autenticidad y transparencia, en lugar de limitarse a presentar datos aislados. Esto ayuda a que las personas comprendan de dónde surgen los resultados y puedan acompañarnos en el recorrido que hicimos hasta llegar a ese punto.

Otra técnica recomendada es la relación entre lo que se ve y lo que se escucha. Esto consiste en vincular formas sencillas de entender con conceptos complejos. ¿Qué quiere decir esto? Que, al sustentar un tema complicado, nuestro mejor aliado será la visualización, para facilitar la comprensión del jurado o del público. A esto se suman los momentos de silencio estratégicos y el manejo adecuado del tono de voz, que permiten proyectar confianza, reducir muletillas y evitar la lectura literal de las diapositivas.

En una universidad como la nuestra, en la que se valoran las acciones con significado, comunicarse es tan importante como obtener información. Presentar un proyecto, una tesis o un tema en clase ya no tiene por qué hacerse de manera rígida. Cuando compartimos la historia del proceso o nuestras reflexiones sobre el tema, podemos conectar con los demás a través de palabras auténticas.

En conclusión, la narración de historias —o storytelling— transforma una exposición común en una experiencia que deja huella. La intención no es cambiar el contenido, sino estructurarlo de forma consciente y con sentido. Al aprender estas técnicas de comunicación y persuasión como estudiantes, no solo mejoramos nuestras calificaciones, sino que también adquirimos una habilidad valiosa para el mundo laboral: la capacidad de motivar e inspirar cambios a través del discurso.