Catalina

Catalina

El año que pasó fue decisivo para la poeta Catalina Sojos. A finales del 2025 apareció “Óleo”, su más reciente libro de poesía, un texto desgarrador en el que la autora despliega su voz y se despoja de toda pose para individualizarse hasta el límite, estallar en nuevas consideraciones y asumir, sin concesiones, el conocimiento de una mujer a la que el tiempo ha renovado la mirada y el lenguaje. El poema se vuelve un río: hermosamente confesional, hondo, y a la vez duramente irreal.

Ese mismo año, la Casa Editora de la Universidad del Azuay, publica “Cábalas y espejos”, en la colección ”La caja mágica”, un proyecto editorial de enorme relevancia que reúne y ordena su obra poética y su literatura infantil y juvenil en ocho volúmenes cuidadosamente seleccionados y catalogados por el poeta y editor lojano Franklín Ordóñez. Los títulos que conforman esta colección son: “Nubia”, “Cábala,” “Espejos”, “Ciudad de puentes rotos”, “Bajo la piel”, “Los alebrijes del Cajas”, “El brujillo y otros vuelos” y “Yurak”.

Todos los libros bellamente ilustrados por Diego Larriva-Calle, dialogan con el texto y amplifican su dimensión simbólica y sensible, además de trabajar con montajes de fotografías de la autora y dibujos, que vuelven al discurso gráfico absolutamente renovador, frente a las ilustraciones de los textos destinados para niños, como las mitologías del tomo “Espejos” o el precioso “Los alebrijes del Cajas” (inédito hasta esta publicación) o el ya clásico “Brujillo”, que es un hito en la literatura infantil del Ecuador. Los gatos y los ríos atraviesan su poesía, como el extraordinario trabajo de ilustración de “Bajo la piel” en el que una cuerda roja atraviesa todo el libro como si fuese una línea de vida en medio del tema del amor y el desamor.

El trabajo editorial de la UDA resulta aquí fundamental: con sutileza, rigor y una profunda comprensión del universo poético de nuestra poeta, logra una edición excepcional que convierte a “La caja mágica” en una verdadera obra orgánica. Esta colección se instala ya como un clásico contemporáneo de la literatura ecuatoriana, una puerta abierta —estética y ética— hacia una de las voces más singulares y perdurables de nuestra poesía actual.