Actualmente en un mundo en donde la información y la inteligencia artificial se multiplica a una velocidad sin precedentes, los medios digitales tales como las redes sociales o en si las plataformas de mensajería son una puerta de entrada a publicaciones donde la información real brilla por su ausencia. Es por ello, que en un escenario donde el flujo de datos es constante, aprender a distinguir entre la información real y la falsa se ha vuelto una necesidad.
Las “fake news”, como se conocen actualmente, no solo buscan confundir, sino también influir en la opinión, y/o comportamiento de la persona que la consume, siendo evidente durante campañas de desprestigio, la salida de una nueva película, o como fue evidente durante la era COVID; sirviendo como una estrategia que genera miedo, polarización y desconfianza.
Existen diversos métodos que te permitirán detectar fuentes fiables, y la más antigua pero la más efectiva, es verificar la fuente de la noticia, pregúntate antes de leer: ¿quién la publicó? ¿Es un medio reconocido o una página sin respaldo? Si logras contestar a estas preguntas es probable que empieces a cuestionar la veracidad de la información ya sea de manera positiva o negativa.
Otra forma es contrastando la misma información de distintas fuentes que consideres fiables; si una noticia parece impactante o demasiado buena para ser cierta, probablemente poco confiable, busca el mismo dato en distintos medios, y si solo aparece en un sitio o publicaciones de dudosa procedencia, es momento de desconfiar.
La noticia debe ser contada de manera objetiva, sin subjetividades, ni juicios de valor, es por ello, que el lenguaje de las “fake news” por lo general está enfocado en el sensacionalismo o en el alarmismo para crear impacto más no por el contenido de la misma noticia, palabras en mayúsculas, signos de exclamación, frases que buscan la indignación, son algunas de las señales para tener en cuenta.
Revisar la fecha y contexto de la noticia, así como la fuente son métodos tradicionales que nunca fallan, si la noticia se desarrolla durante un evento catastrófico, es probable que se altere la veracidad de las noticias al sacar de contexto la información de distinta fecha logrando así distorsionar la realidad actual.
Un método moderno que resulta confiable son las aplicaciones verificadoras; actualmente, Google mediante la herramienta Google Fact Check Tools, recopila verificaciones de noticias de varios métodos “fact-checking”. Existen otras herramientas como Maldita.es, una plataforma que cuenta con una extensión para Google Chrome y hasta un teléfono que verifica la noticia que el usuario elija.
En la vida universitaria esta habilidad que termina convirtiéndose en necesidad es aún más importante; aprender a filtrar la información confiable no solo mejora la calidad de nuestros trabajos académicos, sino que fortalece un pensamiento ético y crítico de los futuros profesionales, pues en un mundo donde la veracidad compite con la viralidad, informarse es un acto de responsabilidad que nos enseña a cuestionar e investigar más sobre un tema de interés.
