Cursos gratuitos para migrantes en la Universidad del Azuay

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Cursos gratuitos para migrantes en la Universidad del Azuay

Cursos gratuitos para migrantes en la Universidad del Azuay


El 27 de septiembre empezaron los siete cursos para migrantes en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del Azuay, que culminarán el  11 de diciembre con una feria en la que se presentarán los conocimientos adquiridos por los participantes.

El programa se denomina “Educa Sin Límites” y nace de una conversación entre António Vitorino, Director de capacitación de la Organización Mundial de las Migraciones (OIM-ONU); Andrés López, Decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, y Fernanda Rosales, Coordinadora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos.

“Debido a que Cuenca es una de las ciudades que recibe más inmigrantes en el país, el objetivo de este proyecto es capacitar a las personas que se encuentran en estado de movilidad para que saquen un certificado con el fin de que consigan un trabajo o hagan su propio emprendimiento”, explica Rosales.

La Universidad da el espacio y los cursos son gratuitos, ya que la OIM, a través de donantes extranjeros, solventa estos proyectos, esto incluye los costos de las materias primas con las que se trabaja. Aproximadamente participan 115 personas, de las cuales 70% son inmigrantes y 30% ecuatorianos.

Son cinco los talleres de alimentos: panadería, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, cacao y chocolate, frutas y hortalizas, cárnicos. Y dos de mecánica: mecánica básica y electromecánica. Los cursos los dan profesores de la Universidad y ex alumnos titulados.

“Como parte del programa nos pidieron que los sábados (días de los talleres) nos hiciéramos cargo de los niños que los participantes traen porque no tienen a quién encargarlos. Para eso nos unimos a la Escuela de Educación; las pasantes de la carrera trabajan con los infantes en lo que es la parte lúdica y refuerzo. Además, hay un grupo de alumnos de la Facultad de Medicina que les hacen controles médicos”, manifiesta Rosales.

“Actualmente estamos viendo si el próximo año empezamos con nuevos proyectos, ya que hemos tenido una muy buena acogida. Los inscritos fueron cerca de 300, se escogió de 115 a 120 por medio de una ficha en la que no se tomó en cuenta si estaban regularizados o no, ya que esa fue una condición de la OIM. Pero se preguntó si tenían algún título, si estaban trabajando y a partir de esa información se analizó quiénes eran los más aptos para recibir el curso”, concluyó la docente.

Emilia Vera

Corresponsal UDA