| RETRATO
te sienta tan bien ese dorado en los ojos
temblor de espadas en el talle
te sienta tan bien esa mirada ausente
de puerto en puerto
de fuga en fuga
de sueño en sueño
y ese verdeoscuro que asoma imperceptible
entre tus dedos
musgo antiguo al borde de las calles
que algún rato devorará la ciudad entera
sin que se note apenas tan
dulcemente
LA CIUDAD
la ciudad es una sola ola pasajera
fría y azulada
como las venas rápidas de sus ríos
la ciudad que avanza hacia mi boca
entre soles retamas y eucaliptos
solitaria ternura que me espera
más allá de puentes y edificios
sus cuatro aguas
más allá de mi propia erranza
EXILIO
vienes del otro lado de las aguas tras
la huella pavorosa
de un adolescente muerto
para amar su ceniza
vienes, hermano mío, a refugiarte
en el antiguo misterio de la tarde
y el bosque en llamas te devuelve una vez
más su rota cabellera
BAÑO
lentamente se desnuda
entra en las aguas
infames
se mece sobre las olas
y sus carnes brotan rosas oscuras
que contrastan con la palidez de la noche
LA LLAVE
sé que vendrán
por entre las sombras
con una llave de plata …
y se regarán las aguas del mar
sobre el escorpión altivo de mi corazón
SAL
me llaman desde el fondo de los vientos
susurro lento / casi gemido
hipnotizada corro tras las voces
y la tarde se vuelve agua / se vuelve arena
hasta desembocar en castillos de sal
ciudades de fuego
en esos ojos que me olvidaron
hace ya tantas eras
INÚTIL
inútil la espera y la esperanza
inútil la carcajada roja
de la tarde
demasiado tarde para recuperar el anillo
plateado de su risa
la gaviota sin cuerpo
que cruzó mi espalda a la mañana
y se perdió por siempre
en la arruga impiadosa de los días
UNA VEZ MÁS
y volvimos a encontrarnos
tú, enfundada en tu traje de nieve
yo, extraviada entre las hojas
sonreímos
paso a paso
sin saberlo
mientras caía el ocaso
una vez más volvimos
a separarnos
POEMA 7
escupo tu nombre en el agua
mientras la noche lanza sus escorpiones sobre mi corazón
averiado y cobarde
la luna cada vez más alta
el aire en llamas
y el agua...
el agua que envenena mis labios
PAGANO
aves en vuelo tus manos tan pequeñas
el aire se complace anillo alrededor de tu talle
de oasis en oasis
vas hacedora de tu propio espejismo
allá en la magia transida de Oriente
en tu renacer dulce y pagano
DE BRUCES
me buscas, pequeño amor
casi a tientas / ignorante
del dragón que acecha tras mis ojos
me llamas
y mi voz te responde con dulzura
me persigues
en tu propio laberinto. aún no sabes
que ya estás / de bruces
sobre el fantasma de mi agua suplicante
JUGANDO
me dices que me extrañas que me quieres
que el planeta sin mí casi se detiene
y que el frío crece en tu costado …
yo sólo sé cruzar de frente el agua
y adivinar tu rostro en cada ola
jugando siempre
jugando
VOCES
I
voces que reclaman tu garganta. voces oscuras
voces que se enredan en tu lengua y en tus manos
voces que te atrapan
y te encadenan al mar
II
crean las voces las estatuas
en las faldas herméticas de las montañas. en el fondo del mar
un día te crearon en mi garganta
III
coro de sombras en un jardín sin cielo. (atrás del mar la noche continúa)
el eco petrificado de tu voz. y el tiempo lentamente
oxidándose
IIII
las voces del mar tornan a morir
en mi garganta
voces que un día te crearon
hace ya tanta agua
IIIII
tu voz ya es una con las roncas voces del océano
lejos muy lejos lo que fue tu agonía y tu placer. te
vas. firme y voluptuosa y leve. ya otra. ya tú
misma. ya solo deseo y agua
divina sombra:
ya olvido
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