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Me
haré a la mar contigo en el crepúsculo.
Será un mar de betún en la tiniebla.
Verás cómo, de pronto, en tu cabello
La Cruz del Sur se enreda.
La música en astillas de las olas
Traerá el viento que ensancha las mareas,
Ciñendo algas, teñida en alquitranes,
Me has de contar historias marineras.
Cargada estará tu alma de celajes.
Yo, en cambio, tocaré con las estrellas
El fosfórico nácar de tu cuerpo:
¡Y gritará a lo lejos la quimera!
Me haré a la mar contigo en el crepúsculo.
Y en la noche sin velas
Te diré: "La esperanza
Se me ha quedado en tierra,
Como en puertos brumosos van quedando
Marinos ebrios y gaviotas muertas".
Entonces, los alisios tropicales,
En un golpe de mar, sin que lo sepas,
Como un árbol marino han de arrojarte
En mis brazos, a tiempo
De desplegar mis velas.
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