Inicio Actividades Entrevista Poesia Cuencana Poesia Universal Poeta Invitado Reseñas

Reseñas

Reseñas

LOS SILENCIOS DEL BOSQUE

LÍRICA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA. POETAS DE LOS 70,

CENTINELA DE LAS CENIZAS

POESÍA ERÓTICA DE MUJERES. ANTOLOGÍA DEL ECUADOR

Rodrigo Pesántez Rodas
Guayaquil, Universidad de Guayaquil,
Frente de Afirmación Hispanista de México
2001

Libro breve y hermoso. Treinta y dos poemas cortos que nos recuerdan lo que la poesía realmente es: palabra que conmueve y encanta.
Pesántez Rodas siempre se ha distinguido por su escritura visceral, altiva, sin concesiones, dura en la crítica a la sociedad hipócrita y de poderes mal administrados. Pero esta poesía sardónica ha sabido dar paso también a la ternura y la nostalgia, llegando aun -en momentos de dolorosa evocación- a la elegía, de hondo patetismo y sombría belleza.
En LOS SILENCIOS DEL BOSQUE, el autor retoma básicamente la segunda vía, y la desarrolla plenamente, sobre la base de imágenes bellísimas, atrevidas y sugerentes.
Surgen, entonces, versos como estos:

"Ella ingresa a mis ojos/ lentamente/ y a solas en el agua/ se desnuda el aroma de sus senos"

"Adiós racimos de un demonio alado, / llaga desnuda que brindé al pecado/
y a las surrealidades de la carne"

"Tu recuerdo en la puerta del olvido/ y este enjambre de sueños sin sentido/ me desnudan la carne todavía"

Escritura cotidiana, meditativa, filosófica; metáforas brillantes, logradas paronomasias, ritmo sostenido, remates precisos y preciosos. Todo ello, fruto maduro del amor y la técnica; en fin, de la sabiduría que da el ejercicio continuado de la vida y de la poesía.

Sara Vanégas Coveña

Sara Vanégas Coveña
Cuenca, Universidad del Azuay,
Casa de la Cultura Ecuatoriana, Cuenca, 2001

Espléndida antología de los poetas españoles de la década del 70
Sara Vanégas, con su fina sensibilidad literaria y su experimentado sentido crítico, señala las principales características de los cinco poetas seleccionados y antologados, que constan entre los más representativos y que considera, perdurarán en nuestra memoria: Pere Gimferrer, Leopoldo María Panero, José María Álvarez, Luis Alberto de Cuenca y José-Miguel Ullán.
A ellos les preocupa el acto de escribir y se sumergen de lleno en la experimentación, que enlaza de alguna forma con los movimientos de vanguardia de principios de siglo, alcanzando incluso el redescubrimiento de la poesía visual, la metapoesía y el llamado culturalismo. En casi todos ellos, los versos recogen su concepción de la autonomía del arte y la poesía, la visión simbólica del poema, la influencia en la creación literaria del cine y la publicidad; en fin, la incorporación de nuevos mitos.
El lector va compartiendo vivencias estéticas y conocimientos. Es, sin lugar a dudas, uno de los grandes logros de este libro, la emoción y la intensidad humana, la fina sensibilidad de la crítica literaria, manifiesta en sus percepciones y en su lectura de tan importantes poetas de la lírica española del siglo XX.

Carlos Pérez Agusti.

Magaly Vanégas Coveña
Cuenca, Unión Nacional de Educadores,
Núcleo del Azuay, 2001

CENTINELA DE LAS CENIZAS refleja el sentimiento de una escritora de estilo depurado y alma limpia, maestra en tallar imágenes bellas y estremecedoras, que penetran en ámbitos donde conviven los ángeles y las estrellas.
Poesía que llega a la grandeza de las cosas elementales, como el nido, el vuelo de las gaviotas, la caída de las hojas en el otoño o la luz de los faroles que impide la completa hegemonía de la noche.
El sentimiento de Magaly tiene fondo de fatalismo, porque allí late la desilusión. Se siente una hoja al viento. Sigue la onda del canto del cisne.
La síntesis, la metáfora innovadora son elementos claves de esta poesía doliente, pero siempre vital (que incluye, además, textos en prosa breves y muy sugerentes)
Aquí unos ejemplos de esta poesía: "Los faroles:/ ojos somnolientos / de la noche//";

"¿Quién/ en fría noche/ llama a mi puerta?/Las hojas secas/ de otoño".

Franklin Barriga López

Varias autoras
Mayor Books, Universidad central del Ecuador,
Quito, 2001.

Dieciniueve autoras conforman esta obra -un ameno recorrido por la lírica amorosa escrita por mujeres en el Ecuador de la segunda mitad del siglo XX.
Se inicia con Ileana Espinel (1931-2001), y, pasando por nombres tan conocidos como Violeta Luna, Sonia Manzano, Catalina Sojos, Maritza Cino, concluye con Marialuz Albuja (1972).
La obra, aunque deja de lado a alguna autora importante, constituye, sin embargo, una interesante recopilación de textos seleccionados por las propias escritoras, donde encontramos poesía bella, sutil, sugerente, junto a versos crudos, directos, totalmente denotativos, escritos con osadía y poco pudor; todo ello, en una sociedad aún bastante pacata como es la ecuatoriana.
La calidad literaria está garantizada, pese a ciertos "bajones" en algunos textos.
Aquí, dos muestras de la antología:

"tu voz ya es una con las roncas voces del océano// lejos muy lejos lo que fue tu agonía y tu placer. te/ vas. firme y voluptuosa y leve. ya otra. ya tú/ misma. ya solo deseo y agua/ divina sombra:/ ya olvido"

"deja que los otros/ también me observen/ que besen mis pechos salados/ sientan mis nalgas de cobre/ enreden sus dedos en los nenúfares del pubis/ pasen piadosos sus lenguas por mi ombligo"

Sara Vanégas Coveña